Las invenciones que permite la Inteligencia Artificial (IA) son múltiples. Los engaños, las imágenes y noticias falsas son constantes. La veracidad no puede ser cuantificada en un “¡qué tierno por más que no sea cierto!”, una reacción que posiblemente genera una composición de algún animal salvaje sentado junto a una familia durante la cena. Conmovedor, pero peligroso. Según José Guerrero, investigador de la Universidad de Córdoba, España, antes que reglamentar -es lo que se busca hacer con la IA en varios ámbitos de la sociedad- cree que es más efectivo educar.  

“No creo que haya una reglamentación a futuro que lo limite, lo que desde mi punto de vista amplifica la señal de alarma. Pero hay que trasladar los contenidos a la educación en el área de ciencias naturales”, sugirió Guerrero. Los videos que muestran animales silvestres como si fueran domésticos, para Guerrero es una de las conclusiones más amenazantes que las investigaciones van dejando. “Lo que hicimos fue una búsqueda de los videos que se estaban generando con IA. La información que hemos visto es que a nivel escolar hay un conocimiento extendido de fauna exótica y un gran desconocimiento de las especies que están alrededor de tu casa”, detalló el profesor del Departamento de Zoología de la Universidad española. 

“Si alguien ve un leopardo, que alguien se acerca pensando que lo puede acariciar como si fuera un perro… habrá un problema”, sintetizó el peligro de un video trucado.

Contextualización

En el reportaje producido por National Geographic, a Guerrero le preguntaron la diferencia con films que tienen como protagonistas a animales salvajes. “Lo que tiene de diferente es que las películas están contextualizadas. Se sabe que no es real. Están enmarcados en una película. El contenido que consumimos en redes sociales no sabemos la línea entre lo real y lo que no. Vamos pasando videos cada segundo y en ese consumo mucha gente no se para a pensar”, reflexiona el investigador.

Por eso no hay que creerse todo lo que se ve, pero también activar el sentido crítico y cuando un comportamiento se vea demasiado humanizado, darle lugar a la duda, aunque el corazón se haya sensibilizado por la imagen.